Packaging de café e infusiones: It´s cofee & tea time

Cuando creíamos que podíamos pasar inadvertidos frente a él… el invierno se ha instalado de nuevo en nuestras vidas. Y con él, llega el momento de hacer hogar. ¿Se les ocurre un plan mejor que una mantita, un libro y un té o un café preparado con toda su ceremonia? Pues de eso va mi artículo de hoy; de tés y de cafés.

Hará unos tres o cuatro años más o menos que, por estas fechas, recibimos en el estudio la llamada de un pequeño grupo inversor noruego (Oslo es la ciudad con mayor índice de consumo de café per capita del mundo) instándonos a presentarles una propuesta creativa para la marca que estaban preparando para lanzar: Lervig Kaffe. Desde el antiguo barrio de estibadores de Lervig en la ciudad de Stavanger se lanzaban a la conquista de los mercados nórdicos y necesitaban diseñar su marca. La verdad es que nos entusiasmó el proyecto desde el primer momento por dos motivos; el primero trabajar para un país escandinavo (cuna del diseño contemporáneo) y el segundo porque en el estudio somos todos muy cafeteros y esto nos permitió adentrarnos en una categoría de producto que nos encantaba y desconocíamos desde el punto de vista del mercado.

Gracias a esta inmersión en el mundo del café y sus formas de consumo, llegamos a una conclusión.  Seguramente les parezca una obviedad,  pero curiosamente nadie  lo había utilizado hasta ese momento. Esta conclusión nos permitió darle expresión gráfica a nuestro proyecto:  el café invita a charlar y a compartir grandes momentos con la familia, amigos, haciendo negocios... De ahí que utilizáramos “un bocadillo” saliendo de una taza para recoger la logomarca y así capitalizar la idea para Lervig Kaffe.

Antes de adentrarme más en el tema, quiero hacer una salvedad: permítanme que no incluya en este artículo, las cápsulas, que a pesar de presentarse con una imagen bastante elegante y sólida, descarto firmemente como ejemplo de buen packaging por su total indiferencia hacia lo ecológico (es insostenible medioambientalmente el formato monodosis con materiales no orgánicos).

El café y el té son dos de las bebidas más consumidas en todo el mundo, lo que los convierte en productos con mercados muy maduros y quizá por ello, cada vez más marcas están echando mano de la creatividad para diseñar sus envases. A continuación les muestro algunos notables ejemplos de creatividad.

Si hablamos de té, aunque no tiene un consumo tan recurrente  en España como el café, en mi opinión quien manda en materia de buen diseño es la marca de nombre impronunciable Cartwrigth & Butler  (www.cartwrightandbutler.co.uk). El packaging de esta firma británica es la quintaesencia del buen gusto y refinamiento British. Twinings (www.twinings.co.uk) es un clásico que tampoco debería faltar en su alacena.

Si de lo que hablamos es de café, me fui a dar una vuelta por la red y me encontré esta joya: El Magnifico (www.cafeselmagnifico.com). Una delicada presentación que anticipa una sublime experiencia culinaria… Más conocida, cafés la Mexicana, comercializa su marca Fanático con una idea gráfica sencilla pero que funciona.

Para contemplar in situ:

En Barcelona: Nomad Café (www.nomadcoffee.es), en su tienda puede degustar su exquisito café en una de sus catas o cursos y deleitarse con el refinamiento de su estilo nórdico. Jordi Mestre ha sido uno de los gurús del café en Barcelona, desde su rincón en el Passatge Sert, 12 nos deleita con su savoir faire. En Altea: D’Origen (www.dorigencoffee.es) donde Michael Uhlig da forma a su sueño de tostar sus propios cafés en un local con mucho encanto y un packaging que invita a comprar. Bulevar de los Músicos, Nº 21. 03581 Albir (Alicante). Y si hablamos de té, en A Coruña: Tea Garden en la calle Galera, 27 (www.teagarden.es) Una tienda sencilla con un packaging que le impulsará a llevarse todas y cada una de las variedades de tés que comercializan.

*Artículo publicado originalmente por Roberto Quiñones para la revista www.origenonline.es