El coworking eclosiona *ABC

Soledad del hogar...

En un momento inicial se buscaba ahorrar en el alquiler, aprovechar un wifi potente, escapar del vagón de metro en hora punta, cohabitar y trabajar entre «partners» potenciales. Con el tiempo se ha ido ampliando el perfil del usuario «coworker»: autónomos que no se resignan a la soledad del hogar, «freelances» ligados a una sucesión de proyectos, nómadas digitales y creativos itinerantes, emprendedores de startups, y ahora incluso asalariados de ciertos departamentos de grandes empresas y estudiantes globetrotters. 

Los «coworkings» son identificables y más amigables y abiertos mediante elementos como talleres con impresoras 3D (el tótem del movimiento «maker»), un mobiliario que incluye siempre pizarras con los eventos del día, barras de café y cocinas abiertas donde cruzarse y charlar, y unas zonas de trabajo que combinan «flex desk» o «fixed desk», los espacios diáfanos con largas mesas compartidas, las zonas de gradas para presentaciones, y estancias cerradas para realizar videollamadas o mantener reuniones más privadas.

* Extractado del diario ABC